lunes, 17 de noviembre de 2014

"Te encontré... Te encontré" Pensaba en la oscuridad que me permitía apenas adivinar las formas de su cara, todo ángulos difuminado. Pero no podía decirlo, mi voz sonaría endeble; las palabras profanarían mi descubrimiento, no pude dejar que mi sucia boca lo hiciera realidad.
"¿Por qué tardaste? ¿Por qué te escondías? No importa, estás en mis brazos, eres mío como mi lengua."
-Debo irme, se van a preocupar si no regreso a mi casa.
- ¿Es que no lo sabes? Esta es tu casa, esta es tu habitación, esta es tu cama, estas son tus manos, este es tu cuerpo. No era una sorpresa saber que había invadido mi mente.
En la oscuridad parecía ser otra persona, lo reconocía como alguien más en un tiempo diferente, en otra piel y otra voz pero su mirada inmutable
Atizbo de iluminación. Atizbo de iluminación.


No hay comentarios:

Publicar un comentario