No me aguanto en mi cuerpo ni en mi piel ni en mi mente
Quisiera dormir sin pendientes, pero todos los días los tengo
Quisiera levantarme e irme pero no tengo fuerzas
Dormí por la tarde porque tenía un espantoso letargo que me arrastraba y porque quería regresar a mi sueño.
En la mañana me despertó un sueño en el que A me dejaba una carta. En ella me pedía perdón porque yo había nacido para quererlo pero él no podía corresponderme.
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