A pesar de que ambas frases son tan similares, tienen valores opuestos, en la canción de Radiohead la experiencia estética es tan poderosa que puede incluso remitir a algo perpetuo y enorme, a algo -un momento- dentro de lo cual caben todas las otras experiencias y la enunciación del mismo equivale a hacerlo presente, a las intenciones. En la frase de Beckett se trata más bien de, tras haber hecho la recolección de momentos, desecharlos al fin.
Refuto la idea de que la rola de Radiohead, me parece más bien un ensayo de suicidio.
O tal vez yo encuentro ensayos de suicidio en todas las canciones, quiero decir: es posible.
Pero la interpretación más plausible ni siquiera pude realizarla con elementos de este mundo, debemos remitirnos a algo lejano pero verdadero: a las drogas.
No sé si sea mi ansiedad, mi hipocondría, mi esquizofrenia o mi imaginación desbordada, pero al contacto con ciertas drogas suaves e inofensivas obtengo experiencias cercanas al sueño. Tal vez no he descubierto nada nuevo.
Al escuchar Pyramid Song bajo el influjo de algo -ilegal, si- pero relativamente ligero como lo es Maria Juana logré imaginar una especie de revelación tan trascendental como para invocar el recuerdo de todos los buenos momentos vividos, una idea que llegara a mí en otro tiempo, ser capaz de hacer presentes los momentos pasados a través de la exacerbación de los sentidos, algo equivalente a viajar en el tiempo dentro de la mente humana. ¿Recuerda usted la película El efecto Mariposa? Ashton Kutcher era capaz de regresar sobre sí mismo, sobre sus propios recuerdos para revivir el momento desearlo... y cambiarlo, claro. Bueno, tal vez las drogas logren algo similar a eso quitando, claro, la posibilidad de cambiar el futuro, puede tratarse de un auto-análisis magnificado. Debrayes bobos.
Da mucho miedo. No consuman drogas; lean a Samuel Beckett, escuchen a Radiohead. Como si enfrentarse al arte no fuera ya una experiencia lo suficientemente poderosa como para colapsar el alma humana.
Usted mismo puede consultar Wikipedia Aquí para sacar sus propias conclusiones respecto a Pyramid Song, vamos, puede darle su lectura propia y determinar si efectivamente la rola habla de un suicidio o de un viaje en el tiempo.
No sé si sea mi ansiedad, mi hipocondría, mi esquizofrenia o mi imaginación desbordada, pero al contacto con ciertas drogas suaves e inofensivas obtengo experiencias cercanas al sueño. Tal vez no he descubierto nada nuevo.
Al escuchar Pyramid Song bajo el influjo de algo -ilegal, si- pero relativamente ligero como lo es Maria Juana logré imaginar una especie de revelación tan trascendental como para invocar el recuerdo de todos los buenos momentos vividos, una idea que llegara a mí en otro tiempo, ser capaz de hacer presentes los momentos pasados a través de la exacerbación de los sentidos, algo equivalente a viajar en el tiempo dentro de la mente humana. ¿Recuerda usted la película El efecto Mariposa? Ashton Kutcher era capaz de regresar sobre sí mismo, sobre sus propios recuerdos para revivir el momento desearlo... y cambiarlo, claro. Bueno, tal vez las drogas logren algo similar a eso quitando, claro, la posibilidad de cambiar el futuro, puede tratarse de un auto-análisis magnificado. Debrayes bobos.
Da mucho miedo. No consuman drogas; lean a Samuel Beckett, escuchen a Radiohead. Como si enfrentarse al arte no fuera ya una experiencia lo suficientemente poderosa como para colapsar el alma humana.
Usted mismo puede consultar Wikipedia Aquí para sacar sus propias conclusiones respecto a Pyramid Song, vamos, puede darle su lectura propia y determinar si efectivamente la rola habla de un suicidio o de un viaje en el tiempo.
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