Sinceramente creí
que el drama se acababa a los 18, luego que a los 20 sería un adulto y hoy que
casi tengo 24 compruebo que esto de crecer no se parece en nada a lo que tenía
en mente. No siento que haya madurado en lo más mínimo. Aún poseo un pensamiento
mágico que cualquier psicólogo (o analista) calificaría de infantil. Sigo sin
ser nadie y lejos de tomar las decisiones que me lleven a algún lugar o que me
acerquen a ser la persona que yo quiero ser, cada día tengo más miedo. Los años
me hicieron cobarde, me volví dependiente y dejé de hacer las cosas esperando
que todo ocurra sólo, es más que patético, pero sobrevivo. ME esfuerzo por
sobrevivir a pesar de los fracasos múltiples, de los sinsentidos y de la
decepción. Sigo de pie.
Llevo año y medio
trabajando con físicos y conocerlos me ha aportado más de lo que jamás habría
pensado. Por ejemplo, el otro día hablaban del tiempo (?) y alguien mencionó un
concepto que me dejó helada desde hace semanas o tal vez meses.
Un físico le dijo
a otro que a partir de teorías físicas era imposible determinar el tiempo
excepto por una ley de la termodinámica; la entropía es lo único que permite
determinar hacia dónde se mueve el tiempo. Resulta que a la termodinámica no se
le escapa y que esta mentada ley es basada en el desorden, lo
único que permite determinar cómo funciona el tiempo es el caos. Las cosas
jamás vuelven al punto en el que estaban, el desastre es un proceso que no
tiene vuelta de hoja (He de decir que cuando llegó a la conversación el término
de resurrección cuántica valió madres todo, todo se tornó en confusión)
En resumen, el
tiempo va en un solo sentido y ese sentido básicamente es el hecho de que las
cosas jamás regresarán al punto actual; creo que los budistas lo advirtieron
antes que los físicos y por eso se dieron cuenta de que la única manera posible
para lidiar con el tiempo, es fluir con él. Sin ataduras ni apegos, tan sólo
dejarse sumergir en el caudal del tiempo moviéndose conforme las circunstancias
lo hacen.
Creo que es muy
pertinente tenerlo en cuenta, quiero decir: ahora y siempre. Con esto no quiero
sonar simplista, por el contrario quiero hacer notar que nuestra vida dependen absoluto
de aceptar el papel que tenemos como seres inútiles, incapaces, lerdos y
torpes, estúpidos, pues. Lo estamos
haciendo todo mal. Vivimos en nombre del pasado ignorando que estamos
condenados al absoluto caos (ya he usado varias veces esa palabra).
Mancuse es sabio
al hablar de la memorie du temps, una
esperanza vaga de regresar no del todo, basta que se le acerque un poquito a lo
tuvimos antes para sentirse satisfecho.
¿Cómo abandonar
el deseo de regresar? ¿Cómo construirse desde cero negando lo que nos trajo a
la vida en algún momento del pasadonolosuficienteentrópico? Desearía tanto
entender la forma adecuada para seguir adelante sin que el dolor me golpee tan
fuerte que me impida ver el foco.
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