jueves, 7 de mayo de 2015

Aquí sigo

No estoy segura si mi cordura se está agotando o sólo se dispersa como la arena movida por sonido para formar una nueva figura. El hecho es que aquí sigo.
Empecé este blog en 2009 cuando tenía 17 años. Hace ya seis años de eso y me sigo sintiendo orgullosa de quién soy, de mis incoherencias, de mis fallas, aciertos y de todo lo que me mueve.
Me alegro de que mis obsesiones sean las mismas y mi absurda forma de pensar si bien no identica, es al menos consistente a través de los años.
Toda mi vida he escrito a toda hora sin saber bien porqué, pero el escritor que me cambió la vida tiene una cita interesante al respecto: él dice que la gente que escribe lo hace como una compulsión, para liberarse, para hacer catarsis en el sentido más aristotélico de la palabra.
Ese es mi motivo.
Ese es mi eje.
A veces, cuando hablo de ciencia y me siento fascinada, siento que podría ser una persona normal: de esas que eligen caminos más ortodoxos.
Sé que no es así y sé que siempre estaré marcada por esto, por mi forma compulsiva de escribir, por mi morbo y mi ansiedad.
Así es que sigo escribiendo y nunca dejaré de hacerlo, armaré un día de estos mi propia teoría sobre la brevedad y me consagraré.
Pero eso no es algo que me quite el sueño, yo sigo viviendo mientras tanto de música y sexo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario