miércoles, 14 de enero de 2015

Los pasillos vacíos dan la sensación de un irremediable final... ¡En pleno enero! Y recorrerlos me recuerda que alguna vez hubo alguien que se escondía detrás de estas paredes, susurraba una promesa que a penas capté distorsionada. 
Ahora tengo certezas incalculables. 

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