Los pasillos vacíos dan la sensación de un irremediable final... ¡En pleno enero! Y recorrerlos me recuerda que alguna vez hubo alguien que se escondía detrás de estas paredes, susurraba una promesa que a penas capté distorsionada.
Ahora tengo certezas incalculables.
No hay comentarios:
Publicar un comentario