viernes, 19 de septiembre de 2014


¿Y entonces cómo quedo yo?
Si la mejor cosa que me ha pasado en la vida se siente como una carga.
¿Soy un monstruo?
Si tengo la necesidad de estar en otros brazos, de morder otra boca.
Si me extinguiera por voluntad propia ¿Mi vida al final habría tenido alguna trascendencia?
Me olvidaría mi familia y amigos, todos seguirían adelante con mi ausencia a cuestas hasta que un buen día sólo deje de estar ahí.
Desearía estar sóla. Desearía cargar sólo conmigo.

Lo atroz, lo indecible.
Sublimo el deseo de asesinar
Los sonidos incómodos me impiden dormir.

El cuello de la cebra quebrándose entre unos dientes felinos.
El hastío de mi cuerpo
Los deseos impuros
El color amarillo
La pureza
y la calma, el alimento

Creo que ya no soy capaz de sentir una enorme felicidad, ni una enorme tristeza.
Es quizás por eso que la frase de la película HER nos llegó a todos. Ahora solo siento una versión empequeñecida de lo que sentí alguna vez.
Por eso Paul Banks ya no disfruta dar conciertos. Esto es envejecer.
Ahora sólo puedo sentir un gran enojo y pánico, por eso cada cierto tiempo regresa el miedo irracional y mastica mis huesos.
Hace unos días leí la Náusea de Sartre, si bien no fui capaz de entender por completo los postulados filosóficos relativos a la existencia, supe a qué se refería con sentir repentinamente la Náusea, sobre sentirse de pronto perdido, aterrado sin razón, sobre un mundo entero repleto de sin sentidos moviéndose detro de su cabeza.
Siento que mi vida es un desorden. Siento que soy incapaz de hallarle forma y sentido a mis acciones, como si lo que aparentemente es muy fácil para los demás es para mí una tarea irrealizable.
Me siento incapaz de ordenar mi vida. Incapaz e entender, incapaz de levantarme, incapaz de llegar temprano. Me siento devastada.
No puedo explicar claramente lo que pienso por que no pienso con claridad.
Esa es la verdad sobre mí. Debo volverlo hermoso. Quiero vomitar.
Conocí a alguien que vino a agravar mis padecimientos. Es un filósofo, con su lógica abrumadora, su forma de explicarlo todo con precisión, alguien que ha llevado su vida exacta, con completa pulcritud y a la perfección. Y yo soy esto, soy el ser que se arrastra, soy la ciega sorda muda sombra horizontal. Creo que no me siento del todo bien su compañía por que el me abruma, el provocó que tuviera un ataque de pánico un día porque quería estar a su altura, busqué entre mis notas, recuerdos y cosas que había aprendido para hallarle forma a todo esto. Sólo me sentí peor.
Y todo por intentar estar a su altura, todo para intentar estar a su nivel, ahora conforme escribo esto las cosas se ven mucho más claras de lo que en realidad se veían hasta hace unos minutos.
Quizás soy capaz de sentir grandes emociones, como una enorme felicidad  sólo que no es con él, tal vez deba seguir buscando.
Escucho Turn On The Bright Lights, me recuerda la primera vez que escuché PDA, tenía 14 años y era capaz de compartir sensaciones con alguien.
Ahora hasta el amor se ha desgastado.
Quiero estar bien como todos. No sentirme así. No quiero  ir con un psicólogo que me recete drogas para simular la felicidad, no quiero alicientes sintéticos de las emociones. Quiero sentir.
Quiero sentir algo poderoso. Quiero que me duela, que me guste, que me haga gritar, que me haga correr. Quiero salir de las paredes de mis palabras, quiero que aquello que está en mi interior pueda fundirse con algo más.
Quiero dejar de fumar. Quiero dejar la depresión. Quiero dejar de sentirme decadente.
Quiero que amanezca. Quiero dormir y descansar, no quiero despertar con hartazgo.
Quiero sentirme grande.
Quiero dejar de sentirme atada.
Quiero que el odio pase a través de mis poros y no me toque.
Quiero ordenarlo todo. Quiero ordenarlo absolutamente todo.
Quiero tener ganas de cualquier cosa, tener motivaciones. Quiero ser productiva y quiero tener una razón para vivir sin que esa razón sea mi  vida entera.

Quiero ordenarlo todo. 

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