No muy visual.
El amor siempre tan cercano a la fatalidad, es dicha y el sufrimiento más dañino y profundo que alguien puede sentir. No dejaría morir todos los recuerdos, conservar con vida las caricias, las palabras y las mágicas apariciones sin sentido.
Entré a su baño, la ventana estaba cerrada pero aún así podían entrar los rayos del Sol desvaneciéndose. ME detuve frente a la ventana y la abrí, las copas de los árboles, la chatarra despidiéndose del brillo del Sol, unos cuantos gatos morados huyendo de un lado a otro y un una sonrisa penetrando mi nariz, con un gesto justo para reconocer que me hallaba en el lugar correcto.
Ese mismo olor que me acompañaba mientras dormía en su cama, incluso esa noche, esa primera noche que él se acostó inmóvil junto a mí a escuchar el pasar de los autos que se transformaban en olas de mar, olas de mar furiosas protestando por su repetitiva condena.
Te inhalé, en medio del polvo y la indiferencia, te robé apenas en un momento liviano sin ser merecedora de tu mirada, en ese instante pude anticipar las noches y los días, la psicodelia que me contaría tu historia y me mostrarían quien eres. La música de Velvet Underground, la rigidez del suelo.
Ese respiro contenía tu vida, nuestro tiempo, minutos y horas siempre nuestros, ahí estaba nuestra imprudencia y nuestra locura, también tenía las lágrimas que ahora escupo, todo me lo dijo ese suspiro. Todos los golpes, las vendas y la cera. Tu cuerpo, siempre perfecto y los ojos que aseguran que podrías matar, aun cuando yo se que no.
No, definitivamente no puedo dejar que se escape ese olor, estaba impregnado en las almohadas y olía tan dulce como los bosques lejanos en primavera.
La realidad es lo que ahora siento, ahora siento dolor, de saberte tan lejano y distante, saber que no volveré a tocarte, ni a respirar tu aroma. Qusiiera que el sentimiento de decepción eclipsara el dolor que siento, pero es triste, no es así… De nada me sirve saber que eres un despreciable ser que logró olvidarme en 15 días y conseguirse a una nueva mujer con la misma facilidad que decía “Te amo” y la frecuencia con que decía la palabra “Siempre”
El dolor no es calmado con saber que ya no era feliz, que buscaba un pretexto para evitarlo, ni mucho menos. El dolor que siento hoy es traducido en su ausencia, en su ausencia misma que no se como lidiar.
Por que es probable que jamás deje de extrañar su aroma, las almohadas, el sazón de su madre, su perra, el maullido extraño de su gato, por que es probable que nunca lo deje ir del todo, acepté de él todo el afecto que rechacé de otros, el estuvo tan cerca como jamás alguien lo había hecho.
Creo que jamás dejaré de extrañarlo, recordar los gatos, las botellas en su repisa, la vista de su ventana y el ventilador amenazante sobre nuestras cabezas, la tele gigante, la colección de películas a la que recurrimos tantas veces.
El amor siempre tan cercano a la fatalidad, el amor es dicha y el sufrimiento más dañino y profundo que alguien puede sentir.
Lo del ventilador amenazador me recordó el miedo que éstos suelen provocar jajaja...
ResponderEliminarpero me quedo con esto: "El amor es dicha y el sufrimiento más dañino y profundo que alguien puede sentir".
tan simple solución como no extrañarlo y recuperarlo, el miedo nos corrompe temiendo al futuro bloqueando el pasado... te extraño
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